El por qué de las cosas….
Bueno, llevo desaparecido más de un mes desde mi último post, en los últimos dos meses no he escrito nada, o casi nada. El blog parece estar casi abandonado1, no hay novedades tampoco en la NuezAzul y todo parece estar muerto. Esto merece una explicación2.
Como sabéis, allá por Abril de este año, un grupo de compañeros decidimos dar un gran paso, aprovechando mi paso por las oficinas del INEM, y crear nuestra propia empresa, la NuezAzul. Una empresa cuyo mayor fin era hacer las cosas bien en un sector donde hay mucho “mal profesional”.
Bien, pues pasados unos meses y unos pequeños golpes de mala suerte (o mejor dicho, mala gestión por nuestra parte), y tras mucho pensarlo y meditarlo3 decidí dar el paso y abandonar el barco de la NuezAzul, las cosas no salían, los intereses en el proyecto eran completamente distintos entre los socios, las formas de enfocar la empresa ni remotamente parecidas y la implicación bastante, bastante desigual.
Como bien decía Didac Lee en el Iniciador de este mes, el mayor problema no está en la actitud de los demás socios, el error está en uno mismo, en no querer ver las cosas como son y no haber visto antes las incompatibilidades. En no ver que la actitud frente a un gran proyecto profesional no es la misma que la tuya y que los objetivos marcados por cada uno son distintos4.
Tras avisar por correo5 de mi intención de marcharme y dar mis participaciones al resto de los socios, me encontré con la sorpresa6 de que yo no era el primer socio en pensar así, y que el interés general era el de olvidarse del proyecto, cerrar la empresa y dejarlo todo ahí. En una bonita anécdota.
Esto fue por el taitantos de Julio, justo después de volver de una merecidas vacaciones7 y desde entonces decidí parar este blog hasta saber bien que pasaba con el proyecto y en que lugar me dejaba a mi.
A día de hoy, el proyecto sigue en stand-by, no se ha quedado ni una sola vez desde principios de Julio8, no se ha querido aclarar que hacer con la empresa y las conversaciones entre socios están casi congeladas por desgracia.
Desde que descubrí la situación general del proyecto, mi posición a sido clara, o me voy de la sociedad, entregando mis participaciones al resto de los socios para que ellos continúen con el proyecto o, en caso de que el resto de socios quiera dejar el proyecto, me quedo yo con la sociedad para continuarlo y adecuarlo más a mis objetivos.
Pero claro, dos meses9 para intentar aclarar esto me parece excesivo, así que mientras decidimos que hacer o dejar de hacer con la NuezAzul, a mi me toca reorganizarme y volver a estabilizarme laboral y económicamente, por lo que desde hace un tiempo estoy intentando trabajar como autónomo/freelance para otras empresas y clientes interesados en grandes proyectos.
Y en el futuro? En el futuro dios dirá; Como buen emprendedor mi intención es levantarme de nuevo después del tropezón, aprender de mis errores (que no son pocos) y volver a intentarlo. Así que si, una vez me estabilice de nuevo y llegue a buen término el asunto de la NuezAzul, volveré a la carga como empresario e intentaré hacer las cosas bien desde el principio.
Y con respecto a este humilde blog? Pues por ahora simplemente he cambiado el nombre del mismo, ya que ser CEO de nada no es coherente, he quitado los enlaces hacia la NuezAzul10 y, una vez desligado, continuaré con la larga lista de artículos pendientes.
Hay mucho que decir y poco tiempo para hacerlo
- Por suerte la cuenta en twitter está que hecha humo ↩
- aunque desde fuera se pueda ver un poco rocambolesca ↩
- Os puedo asegurar que lo mio me costó ↩
- Ni mejores, ni peores, simplemente distintos ↩
- Algo que no me gustó en absoluto, pero ya que no se pudo quedar en mucho tiempo, decidí avisar cuanto antes ↩
- Una vez más comprendí que el error es de uno mismo por no darse cuenta de estos detalles antes ↩
- Y que como es lógico no disfruté al 100% por estar dándole vueltas al asunto. ↩
- Antes incluso de tomar yo mi decisión ↩
- Y tiene pinta de querer ir para largo, ya que en dos meses no se ha avanzado nada ↩
- Espero volver a ponerlos algún día ↩
